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Como Curar una Ulcera Varicosa

El tratamiento de la úlcera varicosa es largo y complejo
El tratamiento de la úlcera varicosa es por mucho uno de los retos más grandes del médico especialista en flebología o cirugía vascular periférica, esto se debe a que no existe un sólo tratamiento para las úlceras varicosas; en lugar de ello existen una serie de estrategias terapéuticas que deben aplicarse según las características clínicas de cada caso y cada paciente particular.

Para poder tratar una una úlcera venosa (como también son conocidas las úlceras varicosas) es necesario saber su origen (insuficiencia venosa superficial, insuficiencia de venas perforantes, trombosis venosa profunda, etc); su extensión (grado de compromiso del tejido), sus complicaciones (infección de la úlcera varicosa, necrosis, tejido inviable) y las características del paciente (enfermedades asociadas como diabetes, estado nutricional y un sin fin de factores más a considerar). Una vez que se "arma el rompecabezas" el médico debe decidir como curar la úlcera varicosa, para ello debe tomar en cuenta todos los aspectos y tratarlos uno a uno.

El tratamiento de la úlcera varicosa debe abordar simultáneamente tres aspectos fundamentales: control local de la úlcera, control de la enfermedad venosa asociada y control de las condciones generales del paciente.

Control local de la Ulcera Varicosa

El primer paso del control local es limpiar la úlcera varicosa, para ello se hará uso de distintas soluciones antisépticas, pomadas e incluso bisturí cuando sea necesario; es fundamental mantener la herida limpia, libre de infección y de tejido muerto; la limpieza de la úlcera varicosa puede hacerse diaria, interdiaria o incluso semanal según sea el caso; así mismo pueden usarse apósitos especiales que promueven la cicatrización y previenen la infección a la vez que permiten aumentar el intervalo entre curas facilitando así la curación de la úlcera varicosa minimizando el sufrimiento del paciente.

El médico especialista debe decidir día a día cual es el mejor tratamiento local para una úlcera varicosa, las condiciones de estas heridas pueden cambiar en horas o días por lo que es muy importante ir adaptando el tratamiento a las condiciones de la úlcera cada vez que se realiza la cura.


Control de la Enfermedad Venosa Asociada

Si la causa de una úlcera varicosa es la enfermedad venosa es lógico pensar que al curar la enfermedad venosa debería curarse la úlcera varicosa también; esto en teoría es cierto pero en la práctica no siempre es factible tratar la enfermedad venosa asociada.

En los casos donde se puede hacer, el tratamiento de la enfermedad venosa subyacente favorece y acelera enormemente el proceso de cicatrización de la úlcera varicosa, sin embargo cuando existen condiciones irreversibles (como trombosis venosa profunda no recanalizada) o cuando las condiciones del paciente hacen que sea muy riesgoso tratar el problema venoso en ese momento (problemas de coagulación, diabetes descompensada, etc) se hace necesario usar técnicas terapéuticas alternativas que minimicen el impacto de la enfermedad venosa sobre la evolución de la úlcera varicosa aún cuando la enfermedad venosa en sí no se haya curado.

De todas las estrategias disponibles la más útil es la elastomcompresión terapéutica; una vez más nos encontramos con diferentes alternativas como la compresión elástica, la compresión inelástica y la intermitente; es responsabilidad del médico decidir cual es el tipo de compresión que se adapta a cada paciente particular mientras que es un compromiso inobjetable del paciente cumplir con la compresión si desea lograr cicatrizar la úlcera varicosa.


Control de las Condiciones Generales del Paciente

Es importante recordar que la úlcera varicosa no es un ente aislado flotando en el aire, se trata de un proceso biológico que ocurre en el contexto de un paciente que tiene necesidades especiales; de manera tal que si el paciente está desnutrido es imposible lograr curar la úlcera varicosa ya que el organismo no cuenta con "los materiales de construcción" necesarios para poder cerrar la herida; en el caso de los pacientes diabéticos es necesario controlar la diabetes ya que es bien conocido que los diabéticos descompensados no cicatrizan bien; así mismo en los paciente inmunosuprimidos (con defensas bajas) por cualquier condición es necesario el uso de antibióticos e inmunomoduladores para evitar que se infecte la úlcera varicosa.


Resulta pues evidente que el tratamiento de la úlcera varicosa es complejo y difícil, requiere un equipo médico especializado y un alto nivel de compromiso del paciente para lograr la curación de la úlcera varicosa en el menor tiempo posible; por ello no debe improvisarse en su tratamiento, mucho menos automedicarse; en lugar de ello debe buscarse ayuda especializada a la brevedad, recordemos que cuanto más pequeña sea la úlcera varicosa al momento de comenzar el tratamiento más fácil será su cicatrización.

04/07/2015

Artículo Original

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