Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Sigue nuestro canal YouTube  
 
 
 
 
 
 

Ultrasonido Doppler Testicular

El ultrasonido doppler testicular es fundamental en el diagnóstico del varicocele
El término Ultrasonido Doppler suele ser asociado por el público general a un eco realizado en los miembros inferiores cuando el paciente sufre de várices; si bien esto es cierto limitar el eco doppler al ámbito de las várices resulta menoscabar su utilidad en un gran número de enfermedades y problemas de índole vascular que pueden presentarse a nivel de extremidades, cuello y testículo; dependiendo de la región anatómica donde se realice el eco doppler cambia un poco el nombre del mismo para poder identificarlo, así tenemos eco doppler vascular periférico (extremidades superiores e inferiores), doppler carotídeo (cuello), doppler tiroideo (cuello, específicamente de la glándula tiroides), ultrasonido doppler abdominal, doppler ginecoobstétrico y eco doppler testicular, este último de gran utilidad en una variada gama de problemas vasculares y no vasculares del testículo.

Dado que el eco doppler evalúa los flujos de sangre arteriales y venosos en una región anatómica determinada, resulta de gran utilidad en enfermedades donde la circulación pueda estar comprometida, en el caso particular del testículo esto es particularmente cierto en dos problemas muy comunes como lo son la Torsión Testicular y el Varicocele, dos entidades donde el flujo de sangre testicular está comprometido.

En los casos de torsión del testículo el eco doppler permite detectar la obstrucción de la arteria y la congestión venosa producto de la torsión del conducto espermático; en todo caso de dolor agudo del testículo no asociado a trauma, aumento de volumen del escroto y enrojecimiento de la zona es imprescindible realizar el eco doppler testicular a la brevedad posible ya que es el estudio confirmatorio de elección para confirmar la presencia de una torsión testicular la cual, si no es tratada a tiempo, produce pérdida de la vitalidad del tejido, necrosis del testículo y pérdida de la gónada.

Cuando se trata de varicocele el ultrasonido doppler es sumamente importante no sólo para confirmar el diagnóstico (que puede realizarse previamente con maniobras clínicas) sino también para establecer la severidad de la enfermedad. El varicocele es la dilatación de las venas que van desde el testículo al abdomen a través del conducto espermático, en escencia el varicocele es muy parecido a las várices de los miembros inferiores con la salvedad de que las venas afectadas se encuentran en el testículo y no en la pierna; el varicocele puede ser asintomático o generar molestias como dolor y congestión testicular llegando incluso en algunos casos a estar asociados con infertilidad masculina, de allí que su diagnóstico preciso y oportuno sea tan importante.

El eco doppler testicular permite visualizar muy bien las venas enfermas, su diámetro máximo y el tiempo de reflujo (tiempo que la sangre circula en sentido contrario al esperado), datos estos que ayudan a determinar el grado de severidad de la enfermedad lo cual no puede ser realizado con precisión mediante maniobras clínicas de manera que la información aportada por el eco resulta trascendental para el médico urólogo en la toma de una decisión terapéutica.

Los varicoceles pequeños (grados I y II) usualmente se observan y no requieren tratamiento adicional salvo que el paciente este muy sintomático mientras que los varicoceles grandes (grados III y IV) generalmente se operan incluso cuando el paciente está asintomático; esta diferencia de grados tan precisa (y por tanto la decisión terapéutica ideal para el paciente) puede ser realizada únicamente con el ultrasonido doppler triplex testicular de alta resolución.

El estudio resulta indoloro, rápido y económico; el paciente no requiere preparación especial y el resultado suele ser entregado en el mismo momento por lo que no hay demoras entre el momento de ejecución de la prueba y el resultado que será entregado al médico cirujano general o cirujano urólogo para decidir el mejor tratamiento de un paciente con varicocele.

Es pues evidente que el doppler testicular es el gran aliado tanto del urólogo como del cirujano pediatra en el diagnóstico de la patología vascular del testículo sin embargo su utilidad no se queda allí; en los casos de tumores de testículo el eco doppler permite una predicción bastante precisa del grado de malignidad de la lesión basado en el patrón vascular de la misma y los índices de resistencia lo que lo convierte en parte de los estudios requeridos en el diagnóstico y estadificación de tumores benignos y malignos del testículo.

Sin lugar a dudas el doppler testicular es una herramienta imprescindible en el diagnóstico moderno de las enfermedades del testículo haciendo más preciso el diagnóstico y permitiendo realizar una decisión terapéutica basada en evidencias muy sólidas.

24-04-2015

Artículo Original

Ver más noticias