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Doppler Carotídeo, un aliado en la prevención del ACV

El doppler carotídeo es de gran utilidad en la detección de pacientes con riesgo de padecer ACV
El Accidente Cerebro Vascular (AVC, Ictus o Apoplejía) es una enfermedad potencialmente letal que afecta a personas mayores de 40 años con factores de riesgo cardiovasculares como tabaquismo, hipertensión arterial, colesterol elevado y sedentarismo; la mayoría de los pacientes no presentan molestia ni síntoma alguno hasta que el ACV se presenta por lo que es fundamental contar con un método de cribaje que nos ayude a identificar los pacientes en riesgo y así iniciar medidas terapéuticas orientadas a controlar los factores de riesgo y disminuir las probabilidades de que el paciente desarrolle un eventro cerebro vascular.

Los ACV son de dos tipos: hemorrágicos e isquémicos; los ACV Hemorrágicos están relacionados con hipertensión y problemas arteriales como los aneurismas de las arterias intracraneales; suelen ser letales y poco se puede hacer para su detección temprana dado que no existen pruebas de pesquisa efectivas (rápidas de hacer, de bajo costo y no invasivas) que permitan identificar los pacientes portadores de aneurismas cerebrales; por fortuna las apoplejías de origen hemorrágico son las menos frecuentes aunque esto no deja de ser un factor de preocupación para la comunidad médica.

En cuanto a los Ictus Isquémicos la historia es diferente dado que además de los factores de riesgo antes mecionados existen pruebas que permiten determinar con exactitud que paciente tiene mayor riesgo de sufrir un Accidente Cerebro Vascular; de todas ellas el Eco Doppler Carotídeo es una de las más efectivas dado que en manos expertas permite identificar lesiones predisponentes en las arterías principales del cuello asociadas a Accidentes Cerebro Vasculares.

El ultrasonido doppler carotídeo se basa en la generación de imágenes a partir de los ecos que generan la arteria y la sangre al interactuar con el haz de ultrasonido que emite el equipo; es un estudio no invasivo que no usa radiación y que puede ser practicado en el consultorio; el paciente no necesita ninguna preparación y no sufre ninguna molestia. Las imágenes obtenidas mediante ultrasonido doppler carotídeo vertebral permiten identificar ateroesclerosis carotídea una condición donde las principales arterias del cuello se van obstruyendo con placas de ateroma (compuestas por grasa y células inflamatorias) que eventualmente pueden producir obstrucción completa de la carótida o, como ocurren el mayoría de los casos, pueden fragmentarse embolizando hacia arterias más delgadas del sistema arterial cerebral donde quedan "atascadas" evitando el paso de sangre con el desarrollo ulterior de un área de infarto en el cerebro conocida como Accidente Cerebro Vascular.

La utilidad del doppler estriba en que permite identificar meses e incluso años antes de que se desarrolle el ACV aquellos pacientes que están en riesgo de padecerlo basándose en la extensión de las placas de ateroma, su ubicación, sus características anatómicas y las perturbaciones del flujo sanguíneo que producen; con estos datos los pacientes pueden ser clasificados en los grupos de sin riesgo, bajo riesgo, riesgo intermedio, alto riesgo y riesgo inmininente de ACV; dependiendo de cual sea el grupo al que se asigna el paciente existen técnicas terapéuticas tanto médicas como quirúrgicas que permiten influir sobre la ateroesclerosis carotídea estabilizándola o revirtiéndola (cuando es posible) a fin de evitar que evolucione hacia un accidente cerebro vascular o ACV.

En general cualquier paciente puede acuidir para realizarse un ultrasonido doppler duplex carotídeo sin embargo existen poblaciones de riesgo donde es fundamental realizar el estudio dado que las posibilidades de detectar precozmente factores de riego para apoplejía son muy elevadas; en general cualquier pacinete mayor de 50 años debería tener al menos un eco carotídeo en su vida, si además de la edad se asocian factores como tabaquismo, obesidad, colesterol elevado (hipercolesterolemia), hipertensión arterial o diabetes resulta OBLIGATORIO realizar un eco carotídeo inicial y luego controles periódicos anuales o bianulaes según los hallazgos del paciente.

Las ventajas de la identificación temprana de los pacientes con riesgo de ACV son infinitas ya que al detectarse quien está en riesgo de padecer un accidente cerebro vascular se puede intervenir de manera temprana evitando así el desarrollo del ICTUS cuyos costos personales (incapacidad o muerte), familiares (impotencia al no poder atender al paciente) y sociales (muerte o discapacidad permanente de personas en edad productiva) son inaceptables.

06-03-2015

Artículo Original

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