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Las várices que vuelven después del tratamiento

Después del tratamiento las várices pueden desarrollarse en venas sanas que no habían sido tratadas previamente
La recurrencia o reaparición de las várices es una de las causas que desalientan a los pacientes de someterse a tratamiento defintiivo de las venas varicosas bien sea con esclerosis (inyección), cirugía o técnicas endovasculares (EVLA); muchas personas creen que las várices "vuelven a salir" después del tratamiento por lo que no vale la pena someterse a ningún tipo de intervención dado que eventualmente los resultados se perderán.

Lo cierto es que la enfermedad venosa es un problema crónico y que en el cuerpo en general y en los miembros inferiores en particular existen decenas de venas superficiales y profundas que drenan la sangre usada por los tejidos; cuando se realiza un tratamiento sobre una vena varicosa el objetivo es tratar esa vena particular que está enferma pero en ningún caso se puede predecir si las venas adyacentes se enfermarán o no en el futuro dado que se trata de un problema que evoluciona a lo largo del tiempo.

Si bien en algunos casos fallas técnicas evolución tórpida después del procedimiento o condiciones particulares del paciente hacen que las recidivas se presenten tan temprano como a los 6 meses luego del procedimiento, en la mayoría de los casos el período libre de venas varicoas oscila entre 5 y 10 años, siendo una enfermedad crónica este margen de tiempo es bastante bueno y puede mejorarse aún más si el paciente es bien informado sobre los factores de riesgo que debe evitar y las acciones preventivas adecuadas para reducir al mínimo la velocidad de evolución de las venas varicosas.

Así cualquier paciente que se haya sometido a tratamiento de várices debe, para garantizar una evolución satisfactoria a largo plazo, mantener un peso corporal adecuado, evitar el sedentarismo, no fumar, evitar en la medida de lo posible el uso de pastillas anticonceptivas y sobre todo usar elastompresión (medias de compresión) preventiva cuando vaya a pasar períodos prolongados de pie o sentado; así mismo es conveniente realizar ejercicios aeróbicos como caminar, trotar, nadar o máquinas tipo orbitreck a fin de fortalecer los músculos de la bomba venosa y favorecer así la salud de las venas limitando al máximo la posibilidad de desarrollo de nuevas várices en venas actualmente sanas.

El éxito del tratamiento de las várices a largo plazo depende no sólo de la elección y ejecución del procedimiento adecuado sino también de dar al paciente información completa e instrucción sobre factores de riesgo para así lograr un compromiso del paciente con su propia salud que le permita limitar al máximo los factores de riesgo y la implementación de medidas que favorezcan la salud vascular en general y la salud venosa en particular.

29-08-2014

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