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Composición de la Espuma para tratamiento de Várices

Preparación de la espuma de polidocanol para tratamiento de las várices
La literatura científica espcializada así como múltiples artículos que se pueden encontrar en internet nombran reiteradamente el uso de la espuma o foam para el tratamiento de las várices sin embargo a pesar de lo extendido del término en pocas ocasiones indican con precisión la composición de la espuma empleada en el tratamiento de las várices.

Esto quizás se deba a que existen varios métodos para formar la espuma así como distintas presentaciones comerciales disponbiles en algunos países pero no en otros, sin embargo un método casi universal en todas las áreas geográficas es el empleo de espuma de Polidocanol.

El polidocanol es un agente esclerosante del tipo de los detergentes el cual al mezclarse con aire reduce la tensión superficial del vehículo de la solución permitiendo la formación de pequeñas burbujas de aire bastante estables cuya suma por miles da como resultado la formación de espuma; la ventaja de la espuma de polidocanol radica en que puede prepararse al momento de la inyección por lo que no es necesario usar agentes químicos extra para la estabilización de la espuma; quizás el mayor inconveniente sea que en concentraciones bajas (menores de 0,5%) la proporción polidocanol-solvente es muy baja lo que hace que la espuma dure pocos minutos antes de comenzar a desaparecer; en estos casos es necesario ir preparando la espuma (y reactivándola) conforme se avanza en el tratamiento dado que si se prepara mucha espuma desde el comienzo es probable que al final ya se esté trabajando con agene esclerosante líquido.

Las técnicas para preparar la espuma de polidocanol son variadas, de todas ellas el Método de Tessari es uno de los más populares dada su simplicidad, bajo costo y el empleo de elementos disponibles en cualquier consulta de flebología; de acuerdo al Método de Tessari debe mezclarse solución de polidocanol y aire en proporción 1:3 (por cada centímetro cúbico de solución esclerosante se emplean 3 cc de aire); esta mezcla es colocada en una inyectadora de 5 cc (preferiblemente de vidrio) la cual se conecta mediante una llave de tres vías a una jeringa igual; luego con movimientos alternos se pasa la mezcla de una inyectadora a la otra de manera contínua y sucesiva lo cual mezcla el aire con el medicamento y forma la espuma.

Con la técnica de Tessari se logra obtener entre 6 y 7 cc de espuma por cada centímetro cúbico de agente esclerosante; si se emplean inyectadoras de vidrio la espuma se forma con mayor facilidad y se mantiene estable por más tiempo aunque el empleo de material descartable plástico también es muy popular dado que es más fácil y práctico de manejar.

Una vez que se ha preparado la espuma se puede inyectar de inmediato usando una aguja 30G que permite tratar vénulas de hasta 0,2 mm de diámetro.

Este método no es el único pero si uno de los más consistentes y estudiados por lo que se usa de rutina en casi todas las consultas de várices del mundo, las otras opciones disponibles son mezclas de polidocanol con otros gases como el CO2 así como agentes esclerosantes preformados ya listos para inyectar; la decisión sobre cual será el mejor agente esclerosante en espuma dependerá de la disponibilidad de los diversos preparados en el área geográfica donde está la consulta, la preferencia del especialista y los costos asociados; independientemente de la técnica y agente utilizados el paciente siempre se beneficiará de las escleroespuma dado que permite una mayor superficie de contacto entre el endotelio venoso y el fármaco, no se mezcla con la sangre (por lo que no se diluye) a la vez que permanece en el sitio de inyección; la espuma es sin duda alguna la elección primaria en la inyección de várices siempre que no existan contraindicaciones para su uso.

11-07-2014

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