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Ventajas de la Espuma para Inyectar Várices

Tratamiento de las várices con inyección de espuma esclerosante
La inyección de várices o esclerosis (nombre técnico del procedimiento) es una forma de eliminar las várices mediante la inyección de una sustancia directamente dentro de la vena cuyo objetivo es producir un proceso inflamatorio que llevará al cierre y desaparición del vaso tratado como consecuencia del proceso de cicatrización inducido por el agente esclerosante.

Existen diversos medicamentos y técnicas de inyección que se seleccionan de acuerdo a las características propias de cada paciente; con los años todos los agentes esclerosantes y las técnicas de inyección de várices han ido evolucionando y mejorando siendo una de las técnicas más usadas en la actualidad la esclerosis con espuma.

La espuma es el resultado de mezclar un medicamento esclerosante con propiedades tensoactivas (generalmente polidocanol) con aire, la mezcla de realiza de acuerdo a la técnica de Tessari hasta lograr una mezcla densa y homogénea (el proceso es similar a montar unas claras de huevo a punto de nieve) que recuerda la espuma de afeitar; el esclerosante ahora diseminado en millones de burbujas dentro de la espuma es inyectado en la vena con el objetivo de producir el cierre de la misma.

Contrariamente a lo que muchos podrían pensar la inyección de las burbujas de aire-medicamento no es peligrosa debido a su pequeño tamaño y a su densidad la cual favorece que la espuma se quede en el sitio de inyección (no produce un embolismo aérea como si se inyectara aire directamente en la vena) y es precisamente esta propiedad la que ha hecho que la escleroterapia con espuma sea una de las técnicas más usadas dado que al quedarse en el sitio donde es inyectado el medicamento "expulsa" la sangre del vaso formando un pequeño tapón de espuma que al no mezclarse con la sangre mantiene una concentración uniforme de medicamento (no se da el fenómeno de dilución que ocurre con los esclerosantes líquidos) a la vez que favorece el máximo contacto entre el endotelio (pared interna de la vena) y el fármaco esclerosante.

Además de estas ventajas el uso de espuma para tratamiento de las várices permite realizar tratamientos ecoguiados dado que el aire dentro de la mezcla es fácilmente identificado por ultrasonido, esta propiedad hace posible el tratamiento de venas de hasta 5 mm de diámetro con resultados estéticos y funcionales muy satisfactorios; finalmente la espuma de polidocanol permite la inyección de mayor volumen de esclerosante dado que 1 cc de polidocanol líquido se convierte en unos 4 o 5 cc de espuma lo cual da la oportunidad de tratar un área mucho mayor sin aumentar ni la dosis ni la concentración de fármaco inyectado.

Las ventajas del uso de espuma para tratamiento de várices resulta pues innegable, si a eso sumamos la ventaja de ser un procedimiento ambulatorio, realizado en el consultorio, con una tasa baja de complicaciones (cuando se realiza correctamente y por profesionales bien entrenados) y con un costo por sesión bastante menor que otros métodos no es difícil entender porque cada día más se extiende el uso de inyecciones de espuma para tratar vénulas, arañas vasculares, várices reticulares y en algunos casos hasta troncos venosos secundarios que no sobrepasen los 5 mm de diámetro.

20-06-2014

Artículo Original

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